Los Origenes del Movimiento Global

Mientras el movimiento Metodista florecía en Inglaterra, también prosperaba en Norteamérica. Las semillas plantadas por John Wesley habían comenzado a madurar. George Whitefield, otro pastor de la Iglesia de Inglaterra, también viajó en numerosas ocasiones a América para evangelizar; sus esfuerzos generaron muchos frutos para el movimiento Metodista.

John Wesley le urgió a la Iglesia de Inglaterra que nombrara un obispo para Norteamérica con el fin de ordenar ministros en las colonias. Aun cuando se estaba desarrollando un sólido ministerio laico gracias al esfuerzo de los predicadores itinerantes que estaban poniendo en práctica el ejemplo de los hermanos Wesley, era obvio que no habían suficientes pastores para servir a los Metodistas.

En esos años el movimiento estaba consolidándose en las colonias que, con el tiempo, habrían de dar nacimiento a los Estados Unidos. Ante la falta de respuesta a su pedido, John Wesley interpretó que su rol como presbítero de la Iglesia de Inglaterra le confería la autoridad necesaria para ordenar a Francis Asbury y a Thomas Coke superintendentes de la obra Metodista en Norteamérica.

Cuando los predicadores itinerantes Metodistas se reunieron en Baltimore, Maryland, durante la Navidad de 1784, organizaron la Iglesia Metodista Episcopal y consagraron a Asbury y a Coke como sus primeros obispos. Si bien durante la vida los Wesley el Metodismo se convirtió en un movimiento sumamente organizado y eficiente, ambos vivieron y murieron como ministros anglicanos.

Los Metodistas en Gran Bretaña no organizaron una iglesia separada sino hasta después de su muerte. Sin embargo, hasta la fecha el Metodismo Británico carece de obispos, aunque cuenta con un presidente de la Conferencia, a quien se elige anualmente.

En 1939, tres ramas del Metodismo en los Estados Unidos (la Iglesia Metodista Episcopal del Sur, la Iglesia Metodista Episcopal y la Iglesia Metodista Protestante) se unieron para formar la Iglesia Metodista. En 1968, la Iglesia Metodista y la Iglesia Evangélica Unida de los Hermanos formaron la Iglesia Metodista Unida.

Al mismo tiempo, en Europa la Iglesia Evangélica de Alemania se unía con los Metodistas. Alrededor del mundo hay varias iglesias Metodistas autónomas vinculadas con la conexión Metodista.

El ministerio y testimonio de los Metodistas se extendió de Inglaterra y Norteamérica al resto del mundo. El Metodismo, que hoy cuenta con aproximadamente sesenta millones de miembros, continúa creciendo e invitando a todos en todas partes a aceptar el amor redentor de Dios en Jesucristo, a vivir una vida de santidad bíblica y a demostrar el amor de Dios a través de obras de misericordia y justicia.

También procura cooperar con todos los cristianos y no cristianos del mundo, pues el ser parte de la comunidad de amor de Dios demanda que encarnemos el amor de Cristo entre todos los pueblos del mundo.